Cómo proteger tu privacidad al usar IA


Usar IA es cómodo: le pegas un texto, te responde, y listo. Pero es fácil olvidar que ese texto viaja a un servidor externo y puede quedar almacenado. No es para asustarte, es para que uses la IA con cabeza. Estas son las reglas que sigo para proteger mi privacidad.

La regla de oro: nada que no quieras publicar

Antes de pegar algo en un chatbot, pregúntate: ¿me importaría que esto apareciera en la portada de un periódico mañana? Si la respuesta es sí, no lo pegues. Esto incluye:

  • Contraseñas y códigos de acceso
  • Claves de API y tokens
  • Números de tarjetas o datos bancarios
  • Documentos de identidad
  • Datos de terceros (información de clientes, compañeros, familiares)

La IA no guarda tus secretos “por ti”: puede usarlos como contexto en entrenamientos o quedar accesibles en caso de brecha. Trata cada prompt como un mensaje semi-público.

Qué sí se puede compartir

Puedes usar la IA con tranquilidad para:

  • Contenido que ya es público (tu propio código abierto, artículos, textos tuyos)
  • Borradores e ideas generales sin datos personales
  • Preguntas técnicas, siempre que no lleven información sensible

Si necesitas que la IA trabaje con datos personales, lo correcto es usar soluciones que corran en tu máquina (modelos locales) o herramientas con cifrado y políticas claramente comprometidas con la privacidad.

Revisa qué envías desde el editor

Los asistentes de código pueden enviar código completo al servidor cuando pides ayuda. Antes de usar uno:

  1. Comprueba si tu proyecto tiene archivos con secretos (.env, configuraciones con claves).
  2. Asegúrate de que el editor no los abre automáticamente.
  3. Si el asistente permite elegir qué enviar, selecciona solo lo necesario.

Otros hábitos seguros

  • Revisa la configuración de privacidad de cada herramienta: casi todas tienen opciones sobre uso de datos y entrenamiento. Activa las más estrictas.
  • No des datos por defecto: muchas herramientas te piden más información de la que necesitan. Da el mínimo.
  • Cuidado con lo que pegas de otros: no subas capturas, correos o documentos ajenos sin permiso.
  • Cuenta aparte: si puedes, usa una cuenta específica para herramientas de IA en vez de tu cuenta principal, para limitar lo que se cruza con tu identidad.

El equilibrio

No se trata de no usar IA: se trata de usarla con criterio. La privacidad no es paranoia, es control sobre tu información. Si entiendes qué envías, a dónde va y qué queda guardado, puedes aprovechar la IA sin exponerte.

En este blog tengo una política de privacidad donde explico qué datos se recopilan aquí. Si tienes dudas sobre una herramienta concreta, escríbeme y la analizamos juntos.